¿Acabará la tecnología con el sexo entre humanos?

El ritmo al que se trabaja en la actualidad en el desarrollo de los robots sexuales es tal, que incluso muchos expertos se han aventurado a afirmar que el sexo como lo conocemos, es decir, entre humanos, podría desaparecer cerca del año 2030, ya que los robots modificarían todo el panorama de una manera notable.

Además de lo anterior, hay que tener en cuenta el siempre presente y mencionado riesgo de las obsesiones que pueden surgir con los “amantes robóticos”, más que nada porque se los construye para ser siempre fieles y complacientes. De esta manera, son como un servidor o serviporno de placer sexual y hay que saber cómo gestionarlos correctamente.

Robots sexuales y el sexo entre humanos

Para que se comprenda mejor la anterior afirmación, hay que recordar que los robots sexuales serían máquinas que siempre estaría disponibles y que nunca van a decir que no, en otras palabras en la medida en que el usuario sienta interés por sostener una relación sexual, siempre se va a satisfacer ese deseo. En un primer momento suena como un producto soñado para muchos, pero las consecuencias serían perjudiciales al obtener siempre lo que se quiere, máxime si se trata de una búsqueda de tipo sexual, pues de este modo se potenciaría una tendencia altamente adictiva que afectaría la vida cotidiana en múltiples formas.

Un resultado bastante claro de la masificación de esta clase de robots consistiría entonces en una dificultad notable para que se abandone la práctica de relaciones sexuales con la máquina porque siempre estaría disponible, por ende el desvincularse del muñeco o muñeca se transformaría en un evento casi inviable. Así mismo, al contar con la posibilidad de acceder a un robot sexual a través de un pago previo, las personas que encuentren en este tipo de propuesta una mejor solución para su apetito sexual pronto llegarían a la conclusión que es mucho mejor que buscar el acompañamiento de otra persona, lo que significaría en poco tiempo el fin del sexo entre humanos.

Cómo nos puede ayudar la tecnología

El razonamiento es sencillo, la tecnología satisface un deseo primigenio con una menor dosis de esfuerzo, mientras que el buscar sostener una relación sexual con otra persona siguiendo los pasos tradicionales implica una mayor cantidad de trabajo, con la siempre presente posibilidad de obtener un no como respuesta. En definitiva, este tipo de robots estarían en una posición privilegiada en comparación con lo que las relaciones humanas ofrecen.

Para terminar, los expertos anotan que el sexo robótico podría ser incluso mejor que con los humanos, si se piensa que son máquinas que estarían pensadas para mejorar y sustituir a los humanos en sus funciones, es decir, se adaptarían a los gustos de cada persona y le estimularían de una forma más precisa.